Qué
cojones sabe Caritas
El sistema económico se
tambalea y nos precipita a una crisis
humana y social sin precedentes. Entretenidos en el discurso entre Estado del
Bienestar y el crecimiento, la situación se derrumba. La crisis perfila un modelo
distinto al que hemos conocido y las instituciones internacionales de Europa se
muestran perplejas y dubitativas sin saber qué hacer. El desconcierto ha
llegado a las clases medias, que sostienen al Estado y todo lo demás. Brota el
descontento por doquier y las facciones se multiplican. El coste social debe
disminuir para ser competitivos. En esa estamos. La democracia corre peligro en
muchos países europeos y la depresión es ya la moneda de cambio más usada del
trueque ante la perspectiva de perder el trabajo o no lograr entrar siquiera en
el mercado laboral. Sobran estudiantes universitarios, técnicos, obreros y
campesinos. Sobran sobre todo inmigrantes. Todos los inmigrantes. El edificio
se tambalea. Uno de los datos que nos proporciona la crisis es alarmante, el
27% de los inmigrantes ilegales o en situación irregular en España (aunque
muchos puedan alegar suficiente arraigo) cobran una pensión en su país.
¿Qué cojones sabe Caritas de la legión de extranjeros a los que da de comer y paga la luz, el agua y el alquiler de la casa?
Sólo espero que cuando la situación termine por descomponerse no se creen sentimientos de animadversión contra la iglesia Católica por no haber tenido suficiente sensibilidad nacional... De cualquier forma la caridad bien entendida empieza por uno mismo. Es el Derecho.
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